11.12.10

Happy Days Are Here Again (get Happy)

Los días felices están aquí de nuevo! Mirá el VIDEO

Olvida tus problemas
(Días felices)

¡Vamos! ponte feliz (están aquí de nuevo)
Mejor ahuyenta tus preocupaciones (Los cielos son claros de nuevo)
Grita aleluya (así que, ¡Vamos a cantar una canción)
¡Vamos! ponte feliz (de alegría otra vez!)
Prepárate para el día del juicio (Los días felices están aquí de nuevo)

El sol es brillante
¡Vamos! Ponte feliz (Grítalo ahora)
El señor está esperando para tomar tu mano (No hay nadie quien pueda dudar de eso ahora)
Grita aleluya (Así que vamos a decirle al mundo)
Y sólo ponte feliz (acerca de eso)
Vamos a la tierra prometida (Los días felices están aquí de nuevo)

Caminamos a través del río
Pronto tus preocupaciones desaparecerán
No habrá más de ahora en adelante
De ahora en adelante

Olvida tus problemas (Días felices)
Y sólo ponte feliz(están aquí de nuevo)
Mejor ahuyenta tus melancolías (Los cielos son claros de nuevo)
Grita aleluya (así que, ¡Vamos a cantar una canción)
Y sólo ponte feliz (de alegría otra vez!)

Tiempos felices (Tiempos felices)
Noches felices (Noches felices)
¡Los días felices
Están aquí de nuevo!

6.12.10

Año 3.000

Felipe, Juana, Matias, y Ornella estaban con Joaquín jugando en el patio de su casa, cuando a Felipe se le ocurrió armar una nave que viajara en el tiempo; para conocer a los dinosaurios y a la vida en el planeta millones de años atrás.

Se pusieron de acuerdo y cada uno se encargó de recolectar diferentes materiales para armar La mejor nave del tiempo.

Felipe manejaba, Juana y Matias vigilaban la órbita y Ornella con Joaquín gritaban de emoción. El conductor programó la nave; Destino: año cero.

- Allá vamos – gritó emocionado. Pero la nave enloqueció y los llevó directamente al año 3000.

Las chicas gritaban de miedo, y los chicos no gritaban pero no porque no tuvieran miedo, sino porque querían parecer valientes.

La nave tuvo un aterrizaje algo brusco pero, al fin, habían llegado a tierra firme. La primera en bajar fue Juana, seguida por el conductor y los demás.

La tierra allí era muy diferente; nada de plantas ni animales, nada de casas y autos. Parecía un desierto. Y la gente… ¿y la gente? ¡No habia gente! O por lo menos eso creían.

- ¿Qué pasa? ¿Se habrá extinguido la raza humana? – Se preguntaba Felipe.

- No digas tonterías, la raza humana es indestructible- Contestó Ornella.

- ¿Y si tiene razón? ¿Y si nuestros tataranietos no llegaron a disfrutar del mundo?- Se preguntaba preocupada Juanita.

- Dejen de inventar pavadas, no creo que se haya terminado la raza humana- dijo Matias sin quitar su mirada del cielo. Enseguida todos miraron para arriba.

- ¡Gente!- Exclamó Joaquín.

- ¡Civilización!- Gritaron todos.

- Pero… ¿vuelan?

- ¿Flotan?

- ¡Quizás tienen botas voladoras!- Los chicos no entendían nada. ¿ Qué era lo que hacía que las personas se mantuvieran en el cielo?

Los chicos no hacían mas que mirar hacia arriba e inventar diversas posibilidades para poder explicar por qué volaba la gente.

- Bueno, ya es tarde y mañana tenemos que ir al colegio- Dijo Felipe- Vamos.

- Estás inventando excusas para volver porque tenés miedo- Le gritaba Matias burlándose.

- No se ustedes, pero yo me voy- Dijo Felipe muy decidido subiendose a la nave.

- Yo no me voy, me quedaré a vivir acá – Dijo Juanita.

Los chicos subieron a la nave pero las chicas se quedaron afuera.

- ¿Y eso? ¿ Qué es? – Preguntó Juana, mirando a la nada.

- Parece una persona, pero… ¡pensé que todas volaban! – Respondió Ornella.

Mientras ellas discutían lo que veían , con un poco de miedo; los chicos intentaban irse, pero… ¡ La nave no andaba!

- ¡No tenemos nafta! – gritó Felipe preocupado.

- El problema no puede ser la nafta, yo llené el tanque antes de salir- respondió Joaquín.

- Entonces son las baterías- dijo Ornella, que aún observaba atentamente al hombre.

Juana comenzó a llamarlo, haciendo ademanes con las manos.

- ¡Vení amigo! ¡Te necesitamos!

- Se está acercando, está llegando- Informaba Ornella.

- N-e-c-e-s-i-t-a-m-o-s t-u a-y-u-d-a – le decía Juana, en un extraño idioma, al señor.

Ornella fue a llamar a los chicos, y les contó que había una persona en el suelo.

- ¡Es mucho mas grande que nosotros! – comentó Felipe al verlo.

- ¿Hablará Castellano? – preguntó Matias.

Juana abrió el capot de la nave y le dijo al hombre:

- ¡N-o t-i-e-n-e b-a-t-e-r-í-a! A-r-r-e-g-l-a-l-o.

El hombre miró con cara rara a los chicos porque Juanita acompañaba la charla con mímica, y eso le divertía mucho.

Finalmente metió su cabeza en la nave y como por arte de magia, la nave arrancó.

- ¡Nos vamos a casa!- gritó Felipe que hasta el momento no se le había pasado el miedo.

Se subieron corriendo a la nave y se fueron lo mas rápido posible.

- ¡ A casa!- gritaron los cinco a coro.

El viaje de vuelta fue mucho mas tranquilo que el de ida. Cuando llegaron corrieron a besar el pasto, que no existía, corrijo, que no existirá en el año 3.000.

Fin.
Delfina Deltin & Bruno Aschero.

5.12.10

Quedan los artistas.

En 7 minutos es capaz de decirte lo que otros dirían en horas enteras. Pero lo mejor es que no habla pavadas, dice verdades, y putea cuando es necesario. ¡Un genio!